autolesiones en adolescentes

Las autolesiones en adolescentes son un tema delicado y complejo que ha ganado visibilidad en los últimos años. Este comportamiento, que puede manifestarse de diversas formas, a menudo es un signo de angustia emocional y puede estar relacionado con problemas subyacentes como la depresión, la ansiedad o el estrés. 

COMPRENDIENDO LAS AUTOLESIONES

Las autolesiones se refieren a cualquier acto deliberado de daño físico hacia uno mismo, sin la intención de suicidarse. Esto puede incluir cortarse, quemarse o golpearse, entre otras. Aunque estos comportamientos pueden parecer desconcertantes para los padres y docentes, es importante entender que suelen ser una forma de lidiar con emociones abrumadoras o situaciones difíciles.

Señales de alerta si sospechas que un adolescente se autolesiona

Es crucial que padres y docentes estén atentos a las señales que podrían indicar que un adolescente está lidiando con problemas emocionales graves. Algunas señales incluyen:

Verbales

No verbales

Verbalizaciones negativas:

  • sobre uno mismo
  • sobre la vida
  • sobre el futuro

Que le lleven a hablar sobre sentimientos de desesperanza o inutilidad.

  • Cambios drásticos en el comportamiento o el estado de ánimo.
  • Aislamiento social o pérdida de interés en actividades que previamente disfrutaba.
  • Cambios en los hábitos alimenticios o del sueño.

Cada vez más a través de las redes sociales podemos ver señales de alerta, por ejemplo: cambios en el comportamiento online, publicaciones y contenido de carácter autolesivo, triste o culpable y búsquedas de información sobre autolesiones o suicidio. Especial atención también a conductas como despedidas, regalar objetos preciados, cierre de cuentas sociales ya que pueden indicar riesgo de suicidio.

¿Para qué se autolesiona mi hijo/a adolescente? El ciclo de la autolesión
autolesiones

Probablemente el adolescente utilice la autolesión como estrategia para regular sus emociones o gestionar su mundo interno. En este proceso, en ocasiones surgen otras funciones como puede ser el autocastigo cuando el adolescente está experimentando altos sentimientos de culpa, la búsqueda de sensaciones o estrategia de conexión con uno mismo, la capacidad de influir en otras personas o relaciones (no se trata de llamadas de atención), e incluso como “juego, reto o por contagio” para sentir pertenencia a un grupo.

ABORDANDO LAS AUTOLESIONES

Si bien puede ser difícil para los padres, educadores o amigos abordar este problema, es fundamental hacerlo con sensibilidad y empatía.

¿Qué puedo hacer si mi hijo/a se autolesiona?

1. Generar un espacio de confianza y elegir el momento adecuado

Antes de abordar el tema de las autolesiones, es esencial establecer un ambiente donde el adolescente se sienta seguro y cómodo. Esto implica:

      • Escuchar sin juzgar: Permitir que el adolescente exprese sus sentimientos sin temor a ser criticado o castigado.
      • Ser accesible: Mostrarte disponible para hablar en cualquier momento, lo que les permitirá sentirse más cómodos al compartir sus pensamientos.

El momento en que decides hablar sobre las autolesiones es crucial. Busca un entorno tranquilo y privado donde ambos podáis conversar sin interrupciones. Evita abordar el tema durante momentos de tensión o conflicto, ya que esto puede hacer que el adolescente se cierre aún más.

2. Cuidar mi forma de hablar

Al hablar sobre autolesiones, es importante utilizar un lenguaje que no sea estigmatizante ni alarmante. Algunas recomendaciones incluyen:

      • Hablar desde la preocupación: Expresa tu preocupación por su bienestar emocional en lugar de centrarte únicamente en el comportamiento de autolesionarse.
      • Evitar términos despectivos: Usa un lenguaje neutral y comprensivo para evitar que se sientan atacados o incomprendidos.

También te puede ayudar en lugar de hacer preguntas cerradas que puedan llevar a respuestas monosilábicas, utilizar preguntas abiertas que fomenten la conversación. Por ejemplo:

«¿Cómo te has estado sintiendo últimamente?»

«¿Hay algo que te gustaría compartir conmigo?»

Esto les dará la oportunidad de abrirse y compartir sus experiencias.

3. Ofrecer apoyo emocional

Es fundamental mostrar empatía y comprensión hacia lo que están viviendo. Hazles saber que no están solos y que estás dispuesto a ayudarles a encontrar soluciones saludables para lidiar con sus emociones.

4. Promover la búsqueda de ayuda profesional

Si el adolescente está lidiando con problemas emocionales graves la opción de buscar un profesional de la salud mental es prioritario. Si el adolescente no quiere acudir, tú mismo puedes buscar la ayuda para que puedas acompañar a tu hijo/a de la mejor forma posible en el momento tan complicado que seguramente esté viviendo.

Escrito por Mario Vivar Mora

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