Cuando hablamos de altas capacidades, muchas personas piensan únicamente en niños que sacan excelentes notas. Sin embargo, las altas capacidades intelectuales hacen referencia a un perfil mucho más amplio y complejo.
Se trata de menores que presentan una combinación de elevada capacidad intelectual, creatividad y, en muchos casos, una fuerte motivación por aprender sobre aquellos temas que despiertan su interés. Estas características no se manifiestan igual en todos los niños ni en todas las etapas del desarrollo, y su evolución depende en gran medida del acompañamiento que reciban en casa, en el colegio y en su entorno social.
Comprender qué son las altas capacidades y cómo apoyar a estos niños es clave para favorecer tanto su desarrollo académico como su bienestar emocional.
Las altas capacidades engloban distintos perfiles, que pueden presentarse de forma aislada o combinada:
Es importante recordar que tener altas capacidades no implica necesariamente obtener buenas calificaciones. Algunos menores pueden presentar desmotivación escolar o bajo rendimiento si no se sienten comprendidos o estimulados adecuadamente.
La detección temprana ayuda a prevenir posibles dificultades emocionales, sociales o académicas. Algunas señales habituales son:
La presencia de estas señales no confirma por sí sola unas altas capacidades, pero sí indica la conveniencia de realizar una evaluación profesional.
Para confirmar la presencia de altas capacidades es necesaria una evaluación psicopedagógica o neuropsicológica completa, que suele incluir:
En Psicología Cuidados Toledo realizamos evaluaciones individualizadas que permiten comprender el perfil completo del menor y ofrecer orientaciones adaptadas a sus necesidades.
Puedes ampliar información sobre nuestras evaluaciones neuropsicológicas aquí.
El trabajo con menores con altas capacidades debe tener un enfoque integral, atendiendo tanto a sus capacidades cognitivas como a su bienestar emocional.
Algunas áreas habituales de intervención son:
Muchos niños con altas capacidades experimentan frustración, baja tolerancia al error, perfeccionismo o sensación de incomprensión. En terapia se trabaja la identificación, expresión y regulación emocional, así como el fortalecimiento de la autoestima.
Más información sobre psicología infantil aquí.
Se entrenan habilidades sociales, resolución de conflictos y comunicación asertiva, especialmente cuando existen dificultades para relacionarse con el grupo de iguales.
Se ayuda al menor a entender el error como parte del aprendizaje y a reducir la presión por hacerlo todo perfecto.
Se crean espacios donde el niño pueda explorar sus intereses y potenciar funciones como atención, memoria, razonamiento y creatividad, respetando su ritmo.
La familia es un pilar fundamental en el desarrollo del menor. Algunas pautas importantes son:
Cuando un niño se siente comprendido y acompañado, puede desarrollar sus capacidades de forma sana y equilibrada.
Puedes ampliar información sobre nuestra área de acompañamiento a familias aquí.
Si sospechas que tu hijo o hija puede presentar altas capacidades o detectas dificultades emocionales, sociales o escolares asociadas, es recomendable consultar con un profesional especializado.
Puedes contactar directamente con nosotros llamándonos al 624 85 05 12 o escribiéndonos por Whatsapp pinchando aquí.
Y seguirnos en nuestro Instagram: @psicologiacuidadostoledo